Mojito-y-Daiquiri
Del 1 al 8 de Marzo

DAIQUIRI.

Los grandes cócteles del bar Dos Billares

De martes a sábado de 19h a 2h

Nice price

Con la colaboración de Gin Raw

“My Mojito in La Bodeguita, my Daiquiri in Floridita”. La famosa frase de Ernest Hemingway contribuyó a internacionalizar estas dos joyas de la coctelería cubana que junto con el cubalibre completan la trilogía del ron. El escritor llegó a La Habana por primera vez en 1928 navegando por las cálidas aguas de la Corriente del Golfo junto con un grupo de amigos bebedores, como muchos otros norteamericanos que viajaban a la isla en busca del alcohol que entonces estaba prohibido en su país. Con ellos la capital cubana vivió una época dorada para los profesionales de la barra, muchos procedentes de Estados Unidos, que llegaron a fundar su propia asociación gremial en 1924, el Club de Cantineros, la más antigua que se conoce. El ron también tiene su historia. Cristobal Colón llevó la caña de azúcar en su segundo viaje a las Américas y en Barbados la convirtieron en un ardiente destilado conocido como “matadiablos”. Siempre lo hemos relacionado con los piratas de aquellos mares, pero en realidad fue la Marina Real Británica la que impulsó su consumo en el siglo XVI, con raciones de hasta un litro al día para cada uno de sus marineros, muy posiblemente para que no salieran huyendo cuando tenían que combatir con Barbanegra y sus colegas. En Jamaica lo bautizaron hacia 1661 con el nombre de “rum”, que es la última sílaba de la definición científica de la caña: Saccharum officinarum. Entre los muchos tipos de ron que existen, el blanco, por ser más ligero, es el que se utiliza habitualmente en la mayoría de combinados de origen caribeño. El Presidente, por ejemplo, es otro clásico, el preferido por la burguesía cubana de aquella época, que tuvo su momento de gloria pero cayó en el olvido. Dicen que lo creó el barman norteamericano Eddie Woelke como homenaje a Gerardo Machado Morales, que gobernó Cuba durante los años que duró la Ley Seca en EE.UU. En su receta original había ron blanco local, vermut francés, licor de curaçao, unas gotas de granadina y piel de naranja para decorar la copa. Lo llamaban “el aristócrata de los cócteles”. El Mojito también tuvo pasado aristocrático pero menos refinado. A Sir Francis Drake, que fue un temible pirata antes de convertirse en vicealmirante de la Royal Navy, le gustaba tomar algo parecido después de las batallas. Aunque los corsarios eran hombres duros, Drake prefería suavizar el aguardiente de caña con azúcar, lima y menta. A esa bebida se le llamó Draquecito hasta que derivó en el refrescante Mojito que hoy conocemos, el mismo que supuestamente tomaba Hemingway a diario en La Bodeguita del Medio, muy similar al que prepara Archie en el Dos Billares. En un vaso Tumbler se pone una cucharada de azúcar blanco, una ramita de hierbabuena o en su defecto de menta, 30 ml de zumo de lima y un chorrito de agua de Vichy. Se maja con el muddler y se añade hielo picado hasta cubrir el 70% del vaso. Vertimos 50 ml de ron blanco Havana Club de 3 años, lo removemos con una cucharilla y acabamos de rellenar el vaso con más hielo picado. Se decora con otra ramita de menta y dos pajitas. Por su parte, el Daiquiri o Daiquirí, pronunciado con acento y más alegría, nació posiblemente a principios del siglo XX en las minas del mismo nombre, próximas a Santiago de Cuba, y es obra de Jennings Cox, un ingeniero norteamericano que ha pasado a la historia por tener un árbol de limas en su jardín y la idea de mezclar su zumo con ron porque no encontraba ginebra. La popularidad del combinado llegó más tarde hasta La Habana y Constantino Ribalaigua, el primer propietario del Floridita, que era catalán, se lo hizo suyo. Hemingway también. En la esquina de la barra del local se conserva todavía la banqueta donde solía sentarse el Premio Nobel de Literatura, del que dicen que bebía de todo y en todas partes. Es una pena que no pudiese probar el Daiquiri de Archie. En la coctelera se pone una cucharada de azúcar blanco, el zumo de una lima, 60 ml de ron blanco Havana Club de 3 años y 20 ml de marrasquino. Se bate con hielo y se sirve en una copa Manhattan previamente enfriada. Opcionalmente se puede decorar con una cereza macerada en el licor de marrasquino. / RAMÓN ÚBEDA

 

Playlist by Oscar Guayabero
El Daiquiri lo sueles encontrar en los bares Tiki y el mojito entre tablas de surf y máscaras del Pacífico, pero nacieron en Cuba. De la mezcla entre el Caribe y la Polynesia revisitada por los americanos surge esta lista, ecléctica y un poco marciana.